jueves, 23 de febrero de 2012

Ella vuelve con los ojos llenos de perdón, pero es demasiado tarde y él le da un beso de esos que humillan a la soledad.
Por el centro todos conocen la historia del más pillo y la más bella del condado. Y aunque tiene momentos de poca gloria es un cuento que merece ser contando, cuando el amor se tomó unas vacaciones, la vida le dió milonga y él bailó, nunca le dijo que no a otros rocanroles.

Stifan i Vogan fue testigo de esa magia que los condenó
a vivir eternamente entre el tedio y la pasión; el instinto y la razón; entre la perseverancia y la cruel resignación; esa magia que nos los va dejar ser dos amantes del montón.

Éste cemento para hacerse notar les va poniendo más piedras en el camino, pero yo juro fui el testigo de esa magia que ellos seguirán compartiendo eternamente.