Después de todo lo que me hiciste pensás que te desprecio, pero al final, quiero agradecerte, porque me hiciste mucho más fuerte. Pensé que te conocía, pensé que eras fiel. Hice que pusieras las cartas sobre la mesa, el tiempo se acabó. Probablemente piensas que tengo resentimiento hacia ti, pero no, estás equivocado. Si no fuera por todo lo que intentaste hacer, yo no sabría todo lo capaz que soy de reponerme, así que quiero decirte gracias. Me hiciste mucho más sabia. Me hiciste aprender un poco más rápido, me hiciste mucho más inteligente. Después de todas las peleas y las mentiras y de haber querido lastimarme, lamento decirte que eso no funcionará más. Porque si no fuera por todas tus torturas no sabría como ser así ahora. Cómo podría un hombre que pensé que conocía resultar ser injusto, tan cruel. Solo podía ver lo bueno en ti, intentaste esconder tus mentiras, disfrazarte, vivir en negación. Pero gracias porque eso me ha hecho una combatiente!