¿Dónde está tu martillo? ¿Y tu jurado? ¿Cuál es mi ofensa esta vez?No eres un juez pero si vas a juzgarme, bueno, senténciame en otra vida. Me tratas como otra extraña. Bueno, un gusto conocerlo, señor. Supongo que me iré.
La ignorancia es tu nueva mejor amiga.