A ti te estoy hablando a ti, a ti el que no escucha. A ti que juegas a ganarme cuando sabes
bien que lo he perdido todo. A ti te estoy hablando a ti aunque te importe poco lo que estoy
diciendo. A ti te estoy hablando a ti aunque es perder el tiempo. A ti que te paso tan lejos el
rigor del llanto y la melancolía. A ti que te falto el valor para pelear por ti. A ti que por
despecho estas pensando con los pies. A ti te estoy hablando a ti tan sordo y resignado. A ti
que duermes con tu orgullo y te dejas tocar con tu rencor barato. A ti que te gusta ir de
mártir repartiendo culpas que son solo tuyas. A ti te estoy hablando a ti porque no hay
nadie más que entienda lo que digo. A ti ya no te queda nada, y a mí me queda por lo
menos este síndrome incurable de quererte tanto.