Aún ni siquiera te tengo y ya tengo miedo de perderte amor. Es poco lo que te conozco y ya pongo todo el juego a tu favor. No tengo miedo de apostarte, perderte sí me da pavor.
No me queda más refugio que la fantasía.
Te besé y me arriesgué con la verdad.
Ahora esperaré algunos días para ver si lo que te di fue suficiente, no sabes qué terror se siente la espera cada madrugada.